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Si el no follar …


… porque no se puede es triste, el no follar porque no se quiere lo es más. Esta es la conclusión que saqué al ver la semana pasada el documental “El imperio de los sin sexo” en “La 2” (sí, formo parte de ese uno por ciento de audiencia).
El documental explica hacia donde se dirigen los gustos y perversiones de un amplio porcentaje de la población masculina del país del sol naciente en lo que a gustos sexuales se refiere. El común denominador: Hombres decididos a no tener sexo con mujeres. Sí señor, hombres que aun teniendo pareja prefieren meneársela o que le acaricien las orejas antes que tocarle la armónica a su pareja. Vale, las japonesas suelen ser de pelo generoso y es lo contrario de lo que se estila en occidente, el rasurado total, pero hay que reconocer que cuando el chichi tiene pelo, tiene más sabor y un olor más intenso. Eso sí, resulta más incómodo de comer.
Quizá esa incapacidad de dar afectividad de los japoneses sea la consecuencia de la derrota en la segunda guerra mundial. No sería de extrañar que un país tan guerrero como Japón quedase anímicamente bajo mínimos después de los pepinos que les dejaron caer los americanos sobre Hiroshima y Nagasaki y que les hicieron perder la guerra más rápido de lo que podían prever. De ahí los guerreros se quedan traumatizados, sus hijos ensimismados y sus nietos agilipollados.
La verdad, aunque lo anterior sea posible, me quedo con la opción más simple: Son unos perracos. Lo que no quieren es tener que satisfacer a la mujer (o por lo menos creer que lo intentan) alegando que trabajan mucho y que tienen trauma, justo lo que hacen los tíos más vagos de mi trabajo. En fin, así son los nipones.
Que conste que me encanta Japón, es un país maravilloso. Estuve por allí gracias a una abducción. Sí, un extraño ser vestido de blanco me encasquetó un traje, me llevo a una especie de celebración en su nave llena de flores, me violó y me monto en un avión con destino Tokio y escala en París. Suena raro, pero es cierto.
Bueno, os dejo el documental. Yo mientras intentaré recordar aquella extraña experiencia acaecida durante una cálida noche de junio. Recuerdo que me emborracharon…
Recordad: Los japoneses la tienen pequeña por que se la cogen con palillos…
P.D.: Son cuatro partes, si lo queréis completo pinchad aquí



2 comentarios:

Raquel dijo...

Cuantas diferencias entre oriente y occidente...alli que a los tios casi hay que violarlos y aquí si te descuidas te la clavan sin enterarte

Anónimo dijo...

Lo del blgo mas suigeneris es cierto, aunque estas fatal me encanta. a la de arriba si se la clavo yo seguro que te das cuenta.

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